Después de varios días de deshielo y cuando el termómetro cae bajo cero otra vez, la nieve caída se adhiere a las ramas de los árboles como una bella decoración blanca. El suelo se viste con una elegante e intacta capa de profunda nieve, lo único que rompe la perfecta superficie son unos nuevos pasos. Una pequeña liebre pasó saltando y dejó su rastro en la nieve. No es posible pasar sin dejar rastro, si lo intentas caerás de rodillas en la blanca nieve.
Pocas horas de luz del día.
Durante los meses más fríos, los días son muy cortos en Laponia. A veces el cielo cambia a tonos rosados y da una luz violeta y azul claro que se refleja en la nieve. El día es corto, a lo mejor es por eso los colores parecen muy intensos y maravillosos durante el corto tiempo con luz. Es otro precioso día en la bonita Laponia y siento el frío en mis mejillas. Puedes ver la obra «Ramas cubiertas de nieve» en la categoría Invierno de Laponia en la galería.

