Me quedé en el hermoso paisaje nevado del invierno y dejé volar mi imaginación. En el borde de la orilla, algunos abedules se elevan majestuosamente entre los ventisqueros vírgenes, cuyas sombras oscuras se ven en la nieve. La escarcha bordea las ramas como una guarnición blanca. El camino ha vuelto a desaparecer debido a la nieve caída, que se extiende como un bonito manto sobre el suelo. Un sol asoma en el horizonte, que pronto desaparece y apaga la luz sobre el paisaje, pero el colorido cielo aún sigue reflejándose en la nieve. El lago hace tiempo que se congeló y se extiende como el suelo de una enorme sala. Al borde del camino crecen un par de abetos con ramas cargadas de nieve.
Un pequeño cuadro.
Este cuadro de invierno es de tamaño pequeño y quizás siga pintando las otras tres estaciones. Dependerá de las ideas que me vengan a la cabeza y si aparece la inspiración. En cualquier caso, espero que os guste mi interpretación de la luz especial que se puede ver en el norte durante invierno y que haya conseguido captar un poco del misterio en el paisaje desolador. El cuadro está guardado en la galería de mi web bajo el invierno de Laponia.

