Este verano hice realidad de un sueño que llevo durante muchos años, es decir, organizar una exposición de arte en el pueblo natal de mis padres, en Granåsen, Dorotea en sur de Laponia. Requirió meses de planificación, pero fue un trabajo divertido ya que la gente del pueblo y otras personas involuvradas eran tan positivos sobre mi idea. Abrimos las puertas del 27 de julio con la inauguración, con café y tarta, también «hot dogs»(salchichas) para los hambrientos. Pronto el escuela de 90 años se llenó de visitantes de cerca y lejos, parientes, amigos, amantes de arte y turistas que pararon en su camino. Hubo muchas encuentros interesantes y emocionantes, cuando la exposición terminó después de nueve días, sumamos y había llegado más de 200 personas a visitar el evento. Bastante increíble teniendo en cuenta que actualmente solo vive 7 residentes en el pueblo. La exposición tuvo el nombre; Åter till mina rötter, Regreso a mis raíces como mis antepasados durante generaciones vivían en el pueblo y aquí pasé todos los veranos de mi infancia.
Varias obras encontraron nuevos dueños.
Un tercer parte de las obras exhibidas de Brittas Art encontraron nuevos hogares estos días y varios visitantes aprovecharon la oportunidad para pedir calendarios para 2020. Algunos nuevos proyectos de pintura también se hablaron y se espera que empiecen coger forma en los próximos meses. Fue emocionante recibir tantos comentarios positivos que me fortalecen para pintar más. Gracias mil a todos que vinieron y me dejaron con un recuerdo inolvidable.

